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La dieta Antinflamatoria

Dr. Manuel E. Piza
La relación entre inflamación como se ve en la artritis, el reumatismo estados post traumaticos o postoperatorios, enfermedad inflamatoria del colon o del intestino delgado como la COLITIS ULCERATIVA o la ENFERMEDAD DE CROHN, la tiroiditis, la psoriasis y otro sinnúmero de enfermedades y condiciones y la alimentación, es un tema que se ha explorado muy poco y solamente se le ha dado importancia recientemente.


Alimentos  y consejos para evitar la inflamación
Alimentos con Acción Anti-Inflamatoria

Los siguientes consejos le ayudaran a prevenir o tratar problemas inflamatorios.
Como toda la medicina nutricional, los resultados no seran inmediatos y debe perserverar para obtenerlos

1- Reducir el exceso de peso y hacer ejercicio.

2- Disminuir la ingesta de carne a un maximo de tres veces a la semana y bajar el consumo de alimentos ricos en acido araquidónico (carne, lacteos y los huevos).

3- Aumentar la relación entre Acidos Grasos Omega 3 y Omega 6 consumiendo mas de los primeros, sobre todo de fuentes vegetales como algas sobre todo marrones y rojas, las semillas de lino y el aceite de lino y de cartamo, el aguacate. También es conveniente consumir  los pescados azules como el salmón, el atún, la caballa, las sardinas o los boquerones pero debemos recordar que, ademas del omega 3 nos aportan un alto contenido de grasa. Asimismo reducir la ingesta de Omega 6 como los frutos secos, la soya, semillas de girasol o sésamo y principalmente de Omega 9 como

4- Disminuir las frutas  acidas y aumentar el consumo de los otros tipos como papaya, melón, mango, banano, manzana, pera, anonas, aguacate, albaricoque, durtaznos o melocotones, fresas y otros con un menor poder de limpieza.

5- Aumentar la cantidad de verduras de hoja verde como espinacas, acelgas, coles de Bruselas, repollo, berros, endibias, lechuga, perejil, culantro, etc. Estas verduras deberan consumirse levemente cocinadas o hervidas al vapor. Se recomiendan en una dieta anti-inflamatoria por su efecto calmante y desintoxicante.
6  - Aumentar o suplementar la ingesta vitamina C y E. Por ejemplo, pimiento rojo o chile dulce, guisantes o petit pois, coles de Bruselas, brocoli, repollo lechuga, papa o camote. La vitamina E  la encontramos en los cereales  o el pan integrales, el aceite de germen de trigo y el aceite de oliva, aparte de las carnes o vísceras que no se recomiendan en grades cantidades.

7- Aumentar la ingesta zinc que se ajusten como los mariscos, el salmón o el germen de trigo.

8- Tomar mucha agua, al menos 25 militros por kilogramo por día en un adulto. (QUE SEA DE BUENA CALIDAD)

Los ácidos grasos omega-9 (ω-9) son un tipo de ácido graso insaturado encontrados en algunos alimentos. Se ha sugerido que están relacionados con el cáncer de mama.
Aunque sus efectos biológicos del son generalmente mediados por sus interacciones con los ácidos grasos omega 3 y omega 6

Se les conoce como Omega 9 porque tienen un doble enlace C=C a 9 carbones del carbón terminal de la molecula (conocido como OMEGA por la última letra del alfabeto griego) son componentes comunes de grasa animal y de algunos aceites vegetales como el de oliva que también tiene mucho OMEGA 6  Y NO TIENE OMEGA 3.
También el Ácido erúcico (22:1 ω-9) encontrado en canola (Brassica napus), semillas de Erysimum, semillas de mostaza (Brassica) y que sirve comercialmente en pinturas y barnices como secante y protector. Los ácidos grasos ω-9 no son esenciales (EFA) porque pueden ser sintetizados por el cuerpo humano y a que la falta de un doble enlace ω-6 los lleva a participar en las reacciones que formarán los eicosanoides como las prostaglandinas, los leucotrienos y tromboxanos.

Aunque los signos de la inflamación fueron descritos hace ya muchísimos años por Celso de quien  se sabe muy poco. Era él un descendiente de una familia  de patricios romanos y la única obra que se conserva de él: tratado De RE MEDICA, sobre la medicina, que formaba parte de su obra enciclopédica.

Parece que Celso, el descriptor de los signos que aún usamos para definir la inflamación, no era médico de profesión, pero que había aprendido medicina. Describió la apendicitis, a pesar de que este diagnóstico no aparecera en los registros de diagnósticos médicos sino hasta 1880.
Celso describió la inflamación y sus cuatro signos que son:

1- tumor o sea hinchazón,

2- rubor o lo que es lo mismo coloración roja motivada por el aumento de la circulación en la zona inflamada, acompañada de

3- calor o aumento de la temperatura local y dolor de tipo urente o quemante que se localiza en el sitio de maxima inflamación  pero se extiende a los alrededores y a las articulaciones cercanas produciendo

4- inmovilidad o impotencia funcional.

En la época de los griegos y romanos, la medicina fue dividida en tres partes: la dietética que pretendía la curación por medio de alimentos especiales o dietas en las que se suprimían ciertos alimentos; la medicina o farmacia que pretendía la curación mediante medicamentos, la mayor parte sacados de hierbas o principios de la tierra o las aguas y la tercera, mediante la mano llamada "cirugía" (de khéir = mano).

Los autores mas ilustres que curaban las enfermedades mediante la dieta reclamaron para sí también el conocimiento de la naturaleza y por lo tanto la farmacia, puesto que sin él la medicina quedaría como trunca y debilitada.

La dietética fue olvidada como una parte de la medicina cuando se produjo, a partir del siglo XVII el desarrollo de la llamada “MEDICINA CIENTÍFICA”, quizas porque los médicos o investigadores se sintieron tan atraídos por los nuevos descubrimientos, que se olvidaron de los medios de curación antiguos que habían rendido buenos frutos a lo largo de tantos años. No es sino recientemente que se ha retomado por parte de los médicos el interés en la nutrición como una forma de terapéutica y se han investigado muchos principios que se conocían desde antiguo y otros que se derivaron de los nuevos conocimientos en bioquímica y fisiología. y se le ha dado tanta importancia a la dieta y a ciertos alimentos en el tratamiento de enfermedades que se ha acuñado el término de NUTRA-CEUTICOS para llamar a alimentos que tienen propiedades curativas o preventivas en muchos padecimientos y condiciones.

La inflamación es una respuesta del cuerpo al insulto o sea a la presencia de cuerpos extraños como bacterias, protozoarios, partículas o virus que penetran al cuerpo perforando la primera barrera de protección formada por la piel o las membranas mucosas y también se presenta cuando se acumulan en los tejidos sustancias derivadas del mismo metabolismo como es el caso de la gota que es una inflamación relacionada con la acumulación de acido úrico o por las llamadas REACCIONES AUTO-INMUNES en que el cuerpo, por razones que todavía no comprendemos bien, reacciona en contra de los propios tejidos como es el caso de la artritis reumatoide, el lupus eritematoso y otras enfermedades. También se produce inflamación cuando hay sufrimiento o daño a los tejidos como el caso de un infarto de miocardio o cerebral.

La inflamación es tratada por los médicos como un síndrome ya que sus efectos son muy desagradables para el paciente y muchas veces hasta dañinos y se utilizan muchos medicamentos llamados ANTI-INFLAMATORIOS de los cuales hay dos tipos generales los esteroides o sustancias derivadas de las glandulas suprarrenales que pertenecen a la familia de la cortisona y sus derivados y los llamados AINES o sea ANALGÉSICOS ANTINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS entre los que hay varias clases. También se utilizan para este tratamiento las sustancias locales como los rubefacientes, el hielo o vendajes fríos, la inmovilización y medios físicos como ciertas radiaciones. Sin embargo, cualquier médico que ha tratado a un paciente con inflamación o dolor crónicos sabe que con el tiempo todos los medicamentos dejan de funcionar y que hay que ir cambiando de uno a otro hasta terminar en el uso de analgésicos potentes como la morfina.

Celso Medico Romano que describio la inflamacion
CELSO MEDICO ROMANO QUE DESCRIBIO LA INFLAMACION
Los médicos orientales tratan la inflamación con acupuntura la cual definitivamente funciona y no por efecto psicológico ya que se aplica en animales con igual o mejor resultado que en el ser humano. Éste es un recurso que se ha ido introduciendo poco a poco en la medicina occidental sobre todo cuando los médicos han ido dejando la posición arrogante de desprecio a todo lo que no proviene de las escuelas científicas de occidente.

En cuanto a la dieta anti inflamatoria o sea los alimentos que nos pueden ayudar a curar, pero sobre todo a prevenir, un proceso inflamatorio debemos considerar varios aspectos, pero antes de analizar estos debemos recordar que la inflamación un proceso natural de desintoxicación y protección del organismo y que es conveniente permitirle que haga su efecto no contrarrestandola inicialmente. Solamente se justifica el tratamiento de la misma cuando el proceso inflamatorio se convierte en crónico o cuando es tan intenso que afecta el organismo.

La dieto-terapia de la inflamación no persigue eliminarla completamente sino minimizar sus consecuencias dañinas Ademas de los cereales que, como dijimos conforman la mayor parte de los vegetales que consumimos, tenemos las frutas y verduras muchas de las cuales se confunden ya que algunas frutas como la berenjena, el ayote o calabaza, el chayote, el aguacate, el tomate, el zapallo y otras son consideradas como verduras. Las verduras se clasifican en cuatro grupos: las fibrosas como el brócoli, la zanahoria, el apio, perejil, espinaca y otros; los farinaceos como la papa, el camote o batata, la malanga, la yuca y otros similares y las aceitosas como el aguacate, las nueces o semillas en general y las LEGUMBRES como los frijoles, lentejas, alberjas, garbanzos, etc..

En conjunto se recomienda en una dieta anti inflamatoria, el consumo de al menos cinco porciones de frutas y verduras por día y eso, en unión a los cereales, debe conformar al menos el 75% de la ingesta calórica diaria.
la inflamacion
La nutrición terapéutica considera a los alimentos no sólo por su composición nutricional y su bioquímica sino también por su energía vital. Ciertos alimentos como las frutas  cítricas y algunas verduras crudas tienen un alto poder desintoxicante del organismo. Su uso en una dieta terapéutica para bajar la inflamación no es recomendado y esto no es tanto por los nutrientes que contienen sino por como actúan en relación a la energía vital.

También debemos considerar la necesidad de Vitaminas y Minerales ya que la vida del ser humano no sería posible sin ellos. El principal mineral que consumimos es el agua del cual debemos tomar una buena ración diaria de al menos 25 centímetros cúbicos por kilo de peso en el adulto sano. Todas las teorías que dicen cuando consumir el agua y si debemos comer en seco y dar un compas de espera entre la comida y la ingesta de líquido son falsas. De hecho la saliva es un 98% agua y acompaña a la comida que ingerimos en abundante cantidad. Debemos recordar que muchos alimentos estan compuestos mayormente por agua como la leche y las sopas por lo que su consumo aporta a la cantidad de agua que debemos ingerir en el día.

En relación con el proceso inflamatorio las vitaminas mas necesarias son la vitamina C y E, la vitamina B3 y B6 y, entre los minerales el zinc, el magnesio y el potasio. Estos nutrientes son deficitarios en muchas dietas, sobre todo en las que se basan principalmente en la carne o alimentos cocinados, por lo que puede ser útil suplementarlos. Su consumo fortalece el sistema inmunológico y la resistencia de la piel y las mucosas que son los encargados de evitar las infecciones y de ayudar a manejar los procesos inflamatorios, favoreciendo la producción de prostaglandinas anti-inflamatorias. 

Al proveer al organismo de proteínas, vitaminas, minerales y acidos grasos, entre los cuales hay algunos llamados esenciales, o sea que el cuerpo no los puede producir a partir de otros, el metabolismo de nuestro organismo producira las sustancias que necesita para reducir o evitar la inflamación, limitandola a la extensión necesaria para que sea benéfica de acuerdo con sus propias necesidades internas. 

Alimentarnos de la manera adecuada y de acuerdo a la macrobiótica o sea a los grandes principios naturales, es la forma mas beneficiosa de vivir y nutrirse y, de esa manera, lograremos disminuir los procesos inflamatorios innecesarios o excesivos que nos llevan a enfermedades crónicas. Todo sin olvidar el factor de paz mental y armonía con el medio que es fundamental para coadyuvar en el logro de una vida sana que, por definición, debe ser también una vida feliz.

Es importante
para el cuerpo o evitar la acumulación de sustancias que predisponen o estimulan el proceso inflamatorio. Entre esas sustancias tenemos las llamadas prostaglandinas o, en términos mas generales los derivados del acido araquidónico y eicosainoedes que se derivan de un tipo de acidos grasos especiales de veinte carbones. Este son un grupo de moléculas lipídicas originadas de la oxigenación de los acidos grasos esenciales de tipo omega-3 y omega-6. Cumplen amplias funciones como mediadores para el sistema nervioso central, los eventos de la inflamación y de la respuesta inmune tanto en vertebrados como en invertebrados. Los eicosanoides estan agrupados en prostaglandinas, tromboxanos, leucotrienos, y ciertos hidroxiacidos precursores de los leucotrienos. Constituyen las moléculas involucradas en las redes de comunicación celular mas complejas del organismo animal, incluyendo el ser humano.

De acuerdo con el tipo de acido graso que se introduzca al cuerpo por medio de la dieta (omega 3 u omega 6) así se producen derivados PRO-INFLAMATORIOS que favorecen la aparición o perpetúan la inflamación o ANTI-INFLAMATORIOS que atenúan la respuesta inflamatoria. Es por esa razón que se recomienda el consumo de acidos grasos omega tres.

El primer principio nutricional para reducir o eliminar la inflamación se refiere al consumo de una dieta saludable en asocio con un programa general de ejercicio moderado y sanas costumbres como son el alejarse de las drogas y tóxicos como el cigarrillo, el licor y otros y el evitar los excesos de todo tipo. También el consumo de alimentos con una buena cantidad de fibra vegetal soluble para evitar el estreñimiento porque se ha demostrado que éste es una de las principales causas de la producción de toxinas intestinales que al absorberse promueven las respuestas inflamatorias. Ademas de esto la proliferación desordenada de bacterias en el colon favorece que éstas pasen al torrente circulatorio (traslocación bacteriana) produciendo daños en los tejidos y procesos inflamatorios.

Como hemos afirmado en otras partes de esta misma revista, la carne es un alimento saludable si se consume en cantidad moderada porque el ser humano no es del tipo carnívoro como los perros o gatos y otros animales. Nuestro intestino esta capacitado para digerir la carne pero maneja mal la grasa animal que es del tipo insaturado y se acumula en las arterias produciendo la arteriosclerosis que no es otra cosa que un proceso inflamatorio con graves consecuencias. Es por eso que no se recomienda abusar de la carne y no consumir mas de unos ciento cincuenta gramos por día y ojala dejar unos cuantos días por semana sin consumo de carnicos. Entre estos alimentos debemos incluir los huevos y los derivados de la leche que, por ser de origen animal, tienen las mismas características, sobre todo cuando la leche es rica en la grasa natural o crema que es tan dañina como el tocino del cerdo o del ganado vacuno.

En cuanto al pollo, su carne es mas favorable que la de res y parecida a la cerdo en cuanto al contenido de sustancias dañinas para el cuerpo, pero tampoco se debe abusar y sobre todo es importante eliminarle toda la grasa visible y la piel antes de proceder a cocinarlo. El pavo es un ave que, criada apropiadamente, aporta muy poca grasa en su carne por lo que su consumo es conveniente. Entre los pescados y mariscos tenemos algunos de los alimentos carnicos mas saludables y con menor contenido de grasa pero debemos evitar los de carne color pardo. Los llamados pescados azules como el salmón y el atún, tienen un alto contenido de grasa aunque también tienen mucho acido graso omega tres. Esto, sin embargo, no debe opacar el hecho de que son muy energéticos y su valor calórico puede ser hasta de 200 Calorías por cada cien gramos de carne, mientras que los pescados blancos de mar o de agua dulce, solamente tienen entre 90 Calorías y los mariscos entre 70 y 90.

También debemos tener en cuenta, aparte del tipo de alimento carnico, su forma de preparación ya que si consumimos un pescado blanco a la mantequilla de ajo tendremos muchas mas calorías y grasa dañina o pro inflamatoria que si consumimos un pescado azul cocinado en yerbas o hervido y arreglado por ejemplo con salsa de tomate natural.

Los vegetales en general son saludables y deben constituir el 75 al 80% de nuestra dieta porque somos del tipo omnívoro y nuestro intestino esta perfectamente equipado para manejarlos. Entre los vegetales los mas importantes son los cereales que, en conjunto, constituyen mas del 30% de la alimentación humana y que nos aportan calorías en forma de almidones (moléculas formadas por una serie de azúcares simples encadenados), proteínas y grasas. Siendo las proteínas de un valor biológico menor que las derivadas de los alimentos animales puesto que son menos parecidas a las de nuestro cuerpo. Sin embargo es perfectamente posible mezclar diversos vegetales y mejorar la composición de sus proteínas hasta hacerla

Ademas de los cereales que, como dijimos conforman la mayor parte de los vegetales que consumimos, tenemos las frutas y verduras muchas de las cuales se confunden ya que algunas frutas como la berenjena, el ayote o calabaza, el chayote, el aguacate, el tomate, el zapallo y otras son consideradas como verduras. Las verduras se clasifican en tres grupos: las fibrosas como el brócoli, la zanahoria, el apio, perejil, espinaca y otros; los farinaceos como la papa, el camote o batata, la malanga, la yuca y otros similares y las aceitosas como el aguacate, las nueces o semillas en general.

En conjunto se recomienda en una dieta anti inflamatoria, el consumo de al menos cinco porciones de frutas y verduras por día y eso, en unión a los cereales, debe conformar al menos el 75% de la ingesta calórica diaria.

La nutrición terapéutica considera a los alimentos no sólo por su composición nutricional y su bioquímica sino también por su energía vital. Ciertos alimentos como las frutas  cítricas y algunas verduras crudas tienen un alto poder desintoxicante del organismo. Su uso en una dieta terapéutica para bajar la inflamación no es recomendado y esto no es tanto por los nutrientes que contienen sino por como actúan en relación a la energía vital.

También debemos considerar la necesidad de Vitaminas y Minerales ya que la vida del ser humano no sería posible sin ellos. El principal mineral que consumimos es el agua del cual debemos tomar una buena ración diaria de al menos 25 centímetros cúbicos por kilo de peso en el adulto sano. Todas las teorías que dicen cuando consumir el agua y si debemos comer en seco y dar un compas de espera entre la comida y la ingesta de líquido son falsas. De hecho la saliva es un 98% agua y acompaña a la comida que ingerimos en abundante cantidad. Debemos recordar que muchos alimentos estan compuestos mayormente por agua como la leche y las sopas por lo que su consumo aporta a la cantidad de agua que debemos ingerir en el día.

En relación con el proceso inflamatorio las vitaminas mas necesarias son la vitamina C y E, la vitamina B3 y B6 y, entre los minerales el zinc, el magnesio y el potasio. Estos nutrientes tomados son deficitarios en muchas dietas, sobre todo en las que se basan principalmente en la carne o alimentos cocinados, por lo que puede ser útil suplementarlos. Su consumo fortalece el sistema inmunológico y la resistencia de la piel y las mucosas que son los encargados de evitar las infecciones y de ayudar a manejar los procesos inflamatorios, favoreciendo la producción de prostaglandinas anti-inflamatorias. 

Al proveer al organismo de proteínas, vitaminas, minerales y acidos grasos, entre los cuales hay algunos llamados esenciales, o sea que el cuerpo no los puede producir a partir de otros, el metabolismo de nuestro organismo producira las sustancias que necesita para reducir o evitar la inflamación, limitandola a la extensión necesaria para que sea benéfica de acuerdo con sus propias necesidades internas. 

Alimentarnos de la manera adecuada y de acuerdo a la macrobiótica o sea a los grandes principios naturales, es la forma mas beneficiosa de vivir y nutrirse y, de esa manera, lograremos disminuir los procesos inflamatorios innecesarios o excesivos que nos llevan a enfermedades crónicas. Todo sin olvidar el factor de paz mental y armonía con el medio que es fundamental para coadyuvar en el logro de una vida sana que, por definición, debe ser también una vida feliz.

Ademas de los cereales que, como dijimos conforman la mayor parte de los vegetales que consumimos, tenemos las frutas y verduras muchas de las cuales se confunden ya que algunas frutas como la berenjena, el ayote o calabaza, el chayote, el aguacate, el tomate, el zapallo y otras son consideradas como verduras. Las verduras se clasifican en cuatro grupos: las fibrosas como el brócoli, la zanahoria, el apio, perejil, espinaca y otros; los farinaceos como la papa, el camote o batata, la malanga, la yuca y otros similares; las aceitosas como el aguacate, las nueces o semillas en general y las legumbres como frijoles, lentejas, garbanzos, etc.

En conjunto se recomienda en una dieta anti inflamatoria, el consumo de al menos cinco porciones de frutas y verduras por día y eso, en unión a los cereales, debe conformar al menos el 75% de la ingesta calórica diaria.

La nutrición terapéutica considera a los alimentos no sólo por su composición nutricional y su bioquímica sino también por su energía vital. Ciertos alimentos como las frutas  cítricas y algunas verduras crudas tienen un alto poder desintoxicante del organismo. Su uso en una dieta terapéutica para bajar la inflamación no es recomendado y esto no es tanto por los nutrientes que contienen sino por como actúan en relación a la energía vital.

También debemos considerar la necesidad de Vitaminas y Minerales ya que la vida del ser humano no sería posible sin ellos. El principal mineral que consumimos es el agua del cual debemos tomar una buena ración diaria de al menos 25 centímetros cúbicos por kilo de peso en el adulto sano. Todas las teorías que dicen cuando consumir el agua y si debemos comer en seco y dar un compas de espera entre la comida y la ingesta de líquido son falsas. De hecho la saliva es un 98% agua y acompaña a la comida que ingerimos en abundante cantidad. Debemos recordar que muchos alimentos estan compuestos mayormente por agua como la leche y las sopas por lo que su consumo aporta a la cantidad de agua que debemos ingerir en el día.

En relación con el proceso inflamatorio las vitaminas mas necesarias son la vitamina C y E, la vitamina B3 y B6 y, entre los minerales el zinc, el magnesio y el potasio. Estos nutrientes tomados son deficitarios en muchas dietas, sobre todo en las que se basan principalmente en la carne o alimentos cocinados, por lo que puede ser útil suplementarlos. Su consumo fortalece el sistema inmunológico y la resistencia de la piel y las mucosas que son los encargados de evitar las infecciones y de ayudar a manejar los procesos inflamatorios, favoreciendo la producción de prostaglandinas anti-inflamatorias. 

Al proveer al organismo de proteínas, vitaminas, minerales y acidos grasos, entre los cuales hay algunos llamados esenciales, o sea que el cuerpo no los puede producir a partir de otros, el metabolismo de nuestro organismo producira las sustancias que necesita para reducir o evitar la inflamación, limitandola a la extensión necesaria para que sea benéfica de acuerdo con sus propias necesidades internas. 
 
Los vegetales son los alimentos mas saludables
Los cereales son ricos en gluten y no solamente el trigo sino también en la avena, cebada y centeno, siendo el maíz el cereal que menos tiene. El gluten es una glucoproteína engastica amorfa que se encuentra combinada con el almidón y representa un 80% de las proteínas del trigo. Esta compuesta de gliadina y glutenina y es el responsable de la elasticidad de la masa de harina, proceso conocido como “panificación”. Esto permite junto con la fermentación de la levadura que el pan obtenga volumen y una consistencia elastica y esponjosa al ser horneado.

Ademas de los cereales que, como dijimos conforman la mayor parte de los vegetales que consumimos, tenemos las frutas y verduras muchas de las cuales se confunden ya que algunas frutas como la berenjena, el ayote o calabaza, el chayote, el aguacate, el tomate, el zapallo y otras son consideradas como verduras. Las verduras se clasifican en tres grupos: las fibrosas como el brócoli, la zanahoria, el apio, perejil, espinaca y otros; los farinaceos como la papa, el camote o batata, la malanga, la yuca y otros similares y las aceitosas como el aguacate, las nueces o semillas en general.

En conjunto se recomienda en una dieta anti inflamatoria, el consumo de al menos cinco porciones de frutas y verduras por día y eso, en unión a los cereales, debe conformar al menos el 75% de la ingesta calórica diaria.

Al proveer al organismo de proteínas, vitaminas, minerales y acidos grasos, entre los cuales hay algunos llamados esenciales, o sea que el cuerpo no los puede producir a partir de otros, el metabolismo de nuestro organismo producira las sustancias que necesita para reducir o evitar la inflamación, limitandola a la extensión necesaria para que sea benéfica de acuerdo con sus propias necesidades internas. 

Alimentarnos de la manera adecuada y de acuerdo a la macrobiótica o sea a los grandes principios naturales, es la forma mas beneficiosa de vivir y nutrirse y, de esa manera, lograremos disminuir los procesos inflamatorios innecesarios o excesivos que nos llevan a enfermedades crónicas. Todo sin olvidar el factor de paz mental y armonía con el medio que es fundamental para coadyuvar en el logro de una vida sana que, por definición, debe ser también una vida feliz.


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